El desanimo es cuando sentimos que se termina la fuerza que hay dentro de nosotros, es cuando se pierde la fortaleza espiritual y emocional y la persona comienza a debilitarse.
El desánimo más allá de ser la carencia de ánimo que nos estanca en la vida diaria, permitirlo no sólo nos cierra las puertas a un sin número de oportunidades sino que también deteriora profundamente las virtudes que nos sostienen.
Podemos definir a esta palabra de muchas formas. Cualquiera de ellas afecta a la actitud, la manera de ver las cosas y, sobre todo, la forma de afrontar los retos. Por donde la veamos no es buena consejera y menos, una aliada de sobre llevar dificultades, obstáculos y oportunidades. Si dejamos que el desánimo penetre en nosotros, puede terminar conquistándonos por dentro y por fuera, y nos impedirá lograr el éxito que deseamos. Nadie puede esperar que la vida sea un viaje sin novedades.
Pero la realidad no es que la vida pueda hacerse más fácil con el transcurrir de los días. A medida que vamos envejeciendo, algunas cosas verdaderamente se vuelven más difíciles; pero otras también se vuelven más fáciles. En cada etapa de la vida, hay aspectos buenos y malos. La clave es enfocarse en lo bueno y aprender a vivir con lo menos bueno.
Por supuesto, no todos hacemos eso. De hecho, se puede decir que en la actualidad sólo hay dos clases de gente en este mundo cuando se trata de lidiar con el desánimo: los que salpican y los que rebotan.
Cuando los que salpican caen al nivel más bajo, se deshacen, y se quedan pegados al fondo como pegamento. Por otro lado, cuando los que rebotan caen al nivel más bajo, se sobreponen y rebotan. Van poco a poco rebotando hasta salir del abismo donde se encontraron. Se dice que: “El noventa por ciento de los que fracasan no han sido derrotados en realidad. Ellos simplemente renuncian”. Eso es lo que el desánimo puede hacer si no se maneja de la manera apropiada.
Lo que marca la diferencia entre los que salpican y los que rebotan es tener la actitud correcta. Si creemos en nosotros mismos, podemos ver el desánimo como algo temporal, y lo podemos manejar de la manera apropiada, de tal manera que podamos rebotar de casi cualquier cosa.
La verdad es que a veces tenemos razones para estar "boquiabajo", como se dice. Este camino largo de la vida es a veces difícil. Tan difícil que parece imposible. Y parece más imposible todavía cuando estamos desanimados, deprimidos, desilusionados. Y cuando estamos desilusionados de nosotros mismos, golpeados por la impotencia de no poder superar los obstáculos, el pozo del desánimo es un abismo como la misma muerte.
Sin embargo, a veces hay que tocar fondo para poder subir, y aquello que nos hunde puede convertirse en cimiento que nos eleva, si cambiamos el modo de mirar las cosas, si nos damos vuelta, si decidimos salir; si rechazamos el hundirnos con lo malo y elegimos lo bueno.
Si nos desatamos de la carga que nos hunde, ese peso que nosotros mismos alguna vez elegimos pensando que era algo bueno; si nos liberamos de aquello que nos tira para abajo, tenemos que tener esperanza.
Sin embargo, a veces hay que tocar fondo para poder subir, y aquello que nos hunde puede convertirse en cimiento que nos eleva, si cambiamos el modo de mirar las cosas, si nos damos vuelta, si decidimos salir; si rechazamos el hundirnos con lo malo y elegimos lo bueno.
Si nos desatamos de la carga que nos hunde, ese peso que nosotros mismos alguna vez elegimos pensando que era algo bueno; si nos liberamos de aquello que nos tira para abajo, tenemos que tener esperanza.
A veces el peso es grande pero lo que nos ata no es una cadena, o una cadena fácil de cortar, desde el momento que decidimos salir y miramos hacia arriba.
Por eso cuando digo que mientras más hondo es el pozo, más cumbres son sus bordes, no es para graficar la dificultad, sino para decir todo lo bueno y lindo que se ve desde las altas cumbres.
Miremos para arriba, y salgamos del pozo y gocemos del aire puro y la belleza que se contempla desde los bordes del alma esperanzada.
Por eso cuando digo que mientras más hondo es el pozo, más cumbres son sus bordes, no es para graficar la dificultad, sino para decir todo lo bueno y lindo que se ve desde las altas cumbres.
Miremos para arriba, y salgamos del pozo y gocemos del aire puro y la belleza que se contempla desde los bordes del alma esperanzada.
Una señal de desánimo es una mente dividida. Este desenfoque básico afecta todas las áreas y cada decisión. No importa lo que uno haga, en ocasiones se siente como si una nube oscura estuviera cubriendo toda nuestra mente.
El desánimo lleva también al “juego de la culpa”, en el que sentimos una profunda necesidad interior de acusar a alguien. A veces culpamos a otros por la manera como nos tratan. Quizás porque nosotros mismos nos sentimos culpables por las malas decisiones o los errores cometidos en el pasado.
Pero culpar a otros de nada sirve. Tratar de descargar la responsabilidad en los demás por los problemas que hay en nuestras vidas, jamás ha servido para nada.
El enojo es otra señal común de que alguien está desanimado. Cuando esto ocurre, el disgusto puede desarrollar un espíritu de venganza, y finalmente llevar al desquite. Si permitimos que el enojo crezca, sin resolverlo, el mismo se convertirá fácilmente en depresión. En este caso, el resentimiento actúa como un cáncer que se esparce lentamente y destruye toda la vida.
Por ultimo, no importa la razón por la cual haya entrado el desánimo en nuestras vidas. No importa el tipo de desánimo que sintamos: Laboral, familiar, espiritual-Cristiano, etc. Sigamos adelante. Aún cuando creamos que ya todo está perdido, aun cuando creamos que ya no vale la pena seguir luchando, sigamos. Ya que si hoy estamos vivos, es porque tenemos algo que alguien necesita, eso significa que tenemos mucho que seguir dando.
Aun cuando alguien nos haya dañado con alguna palabra, aun cuando haya cometido un pecado y sienta que ya no vale la pena seguir, sigamos luchando.
Muy bueno que hayas creado tu blog personal. Te invito para que escribas continuamente artículos de mucho interés.
ResponderEliminarInvita a tus amigos para que visiten tu blog.
Saludos